Comenzó la clase con una acogida
ofrecida por Sandra e Ibone, para empezar nos pusieron la canción de “Nirekin”,
es una canción animada, que te hace empezar con más fuerza, o al menos es
conocida y te saca una sonrisa.
La primera técnica que tenían
preparada era una similar a la de las figuras, es decir, la música se pone en
marcha y todos nos movíamos por el aula, al pararla cada uno tenía que poner su
espalda con la de algún compañero que tuviera cerca, quedándose alguien solo.
Una vez espaldas juntas, teníamos que decir nuestro nombre, de donde somos y
alguna afición que tengamos.
Esta me parece una técnica
entretenida y que fomenta la cercanía o aproximación a todos sus participantes,
como factor negativo decir que puede dársele más valor al hecho competitivo de
no quedar solo en lugar de centrarnos en lo que con el que estamos nos dice.
La siguiente técnica es la
conocida como el teléfono escacharrado, sentados en círculo le dijeron una
frase al primero, y este al siguiente y así sucesivamente. Cerca de a la mitad
de la clase la frase empezó a alterarse y llego al último muy diferente a la
que se había propuesto. Esta técnica es una técnica que hemos utilizado
siempre, desde pequeños, y lo hemos utilizado como algo divertido con lo que reírse
un rato y pasarlo bien, pero si lo analizamos bien, descubriremos que no es un
dato muy positivo el hecho de que varíe tanto porque eso supone o falta de
escucha, o de atención o, porque no, de memoria.
Después de esta, Iñaki propuso
otra. Pidió dos voluntarios, Oscar y yo salimos, e hizo que uno se vendara los
ojos, y el otro le guie hasta el final del aula solo fiándose del guía, pero guiándole
físicamente. Una vez comprendida la dinámica, nos propuso a todos ponernos en
pareja y bajar desde el aula al laberinto uno con los ojos vendados y a la
vuelta al revés. Ha sido una muy buena experiencia, al bajar he sido yo la guía
y al subir la guiada, al principio de la subida iba un poco nerviosa, pero
enseguida he pensado y he llegado a la conclusión de que para que pasar
nervios, conozco a mi guía desde hace
casi tres años, he compartido mucho tiempo con él y nunca me ha dado motivos
para desconfiar, asique me relaje y subimos rápido, sin tropiezos ni choques. ¡Gracias
por tu guía Oscar ;)!
Finalmente expusieron el
grupo sobre que sentimos y las que creemos. El grupo le ha dado importancia a
recordar que las creencias NO son estados de ánimo.
Este es un tema muy amplio,
y confuso en ocasiones, muchas veces pensamos que sentimos o queremos algo, que
igual realmente solo creemos que lo queremos, y en realidad no.
Hola Ainhoa,
ResponderEliminarComo pudiste observar, la confianza se establece no tanto porque conozco a la persona, que también, sino porque estoy en condiciones de vulnerabilidad, es ahí donde nace la confianza.
En cuanto a lo que creemos y queremos, una reflexión importante como educadores/as es aclarar estos aspectos. Conocernos ayudara después a establecer hipótesis de trabajo en las intervenciones con los usuarios/as.
Saludos
Iñaki